Descansando


Este año las vacaciones prometían ser tranquilas y no ir a ningún lugar. De hecho, ha sido así, pero como toda la familia quiere participar en los cuidados a una embarazada, hemos estado dos semanas sin parar en casa y lo mejor (no os enfadéis familia), el broche final en casa de unos AMIGOS.

En una preciosa masía en un pueblecito junto al Montseny. En la que cada rincón está cuidado, hasta el último detalle, hemos pasado tres días descansando. Llevaban tiempo diciendo que teníamos que ir, pero los calendarios han hecho que no fuera posible hasta este mes de agosto.

Piscina, relajación, comida y tertulias en buena compañía. La más contenta la pequeña, ha hecho dos nuevas amigas y ha convivido con Ko, un perro juguetón, los tres días. D y yo hemos desconectado de la civilización y hemos pasado divertidas veladas.

Muchas gracias chic@s por habernos abierto las puerta de vuestra casa. Nos lo hemos pasado fenomenal y hemos disfrutado muchísimo ¿qué más se puede pedir? Por cierto, según el RAE ecuménico significa "universal, que se extiende a todo el orbe".

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