Un domingo cualquiera

En toda la península frío. Así que ayer ya nos dimos una vuelta por la calle y hoy ha sido un día familiar. La princesa se ha levantado sin ganas de salir a la calle y no le ha hecho falta insistir mucho para convencerme, así que nos hemos dedicado a jugar, que no es poco.


Con tiza y ganas hemos acabado haciendo un Picasso en el suelo de la terraza (charranca incluida), dentro ha tocado una sesión de Lego y maquillaje y después de comer ha llegado el plato fuerte: cocinar un bizcocho de yogurt y las madalenas que nos trajeron los tiets O y C. Síiiiiiiiiii, hemos conseguido hacerlas.

El príncipe ha intentado meterse en la pica de la cocina mientras hacíamos el bizcocho…, pero ha disfrutado mezclando ingredientes y la princesa ya tiene el desayuno del cole para mañana ¡madalenas de princesas!

Os dejo las imágenes del día. Y para otro post dejo el descubrimiento informático de la jornada.

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